
Ojinaga, Chih.— Un árbol ubicado a la altura del kilómetro 67 de la carretera que conduce hacia Ojinaga fue derribado, generando comentarios entre quienes transitan frecuentemente por este tramo carretero.
Durante años, el árbol se convirtió en un punto de referencia para conductores y viajeros, formando parte del paisaje característico de esta ruta y siendo fácilmente identificado por quienes recorren de manera constante la carretera.

Su desaparición representa también la pérdida de uno de esos elementos que, con el paso del tiempo, terminan convirtiéndose en parte de la memoria y la identidad de una región.
Usuarios de la carretera señalaron que este tipo de árboles forman parte del paisaje que acompaña a quienes diariamente recorren el camino hacia Ojinaga, por lo que su retiro no pasa desapercibido.
Hasta el momento se desconoce quién ordenó o realizó el derribo y cuáles fueron las razones específicas para retirar el árbol del lugar.

CORAJE POR EL ÁRBOL DEL KILÓMETRO 67
Duele y da coraje saber que el árbol del kilómetro 67 fue derribado. Creció durante décadas en medio del desierto y se convirtió en una referencia para quienes transitaban por la carretera Ojinaga–Chihuahua. Para muchos, verlo significaba que ya faltaba poco para llegar a casa.
Se entiende que la carretera necesita obras, pero queda la pregunta: ¿realmente no había otra opción? ¿Se analizó rodearlo o trasplantarlo?
Lo que también indigna es el silencio. La ciudadanía merece saber quién tomó la decisión y por qué.

El árbol ya no puede recuperarse, pero sería un buen gesto que en ese mismo lugar se plantara uno nuevo y se asumiera el compromiso de cuidarlo.
No era solamente un árbol; era parte del paisaje, de los recuerdos y de la identidad de quienes recorremos esa carretera.

