Mientras los gobiernos federal y estatal mantienen diferencias políticas y se reparten responsabilidades, son los ciudadanos quienes pagan las consecuencias. Cada volcadura, choque o salida de camino representa familias afectadas, pérdidas económicas y, en muchos casos, vidas que pudieron haberse salvado con una infraestructura carretera en mejores condiciones y con mantenimiento oportuno.
El accidente registrado en el kilómetro 33 de la carretera Aldama-Ojinaga, donde una camioneta terminó volcada y un adulto mayor resultó lesionado, afortunadamente no terminó en tragedia. Sin embargo, no todos los percances tienen el mismo desenlace.
Es cierto que las autoridades señalaron como causas preliminares el exceso de velocidad y la falta de pericia del conductor. Pero también es válido preguntarse: ¿qué responsabilidad tienen los gobiernos cuando durante años se han denunciado las malas condiciones de estas carreteras? La seguridad vial no depende únicamente del comportamiento de los conductores; también requiere caminos en condiciones adecuadas, señalización suficiente y mantenimiento constante.
La ciudadanía no necesita más discursos ni confrontaciones políticas. Necesita carreteras seguras. La obligación de garantizar una infraestructura digna corresponde a las autoridades, sin importar el nivel de gobierno o el partido político.
Cuando las carreteras permanecen en malas condiciones durante años y los accidentes continúan ocurriendo, la exigencia ciudadana es clara: que los gobiernos asuman su responsabilidad, dejen de politizar los problemas y actúen antes de que otra familia tenga que lamentar una tragedia. La prevención debe ser una prioridad, no una promesa que llega después de cada accidente.
La Fiscalía General de la República (FGR) desestimó formalmente las acusaciones que vinculaban al Gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha, y a otros nueve exfuncionarios estatales con el Cártel que oepra en Sinaloa.
De acuerdo con las autoridades ministeriales, el Gobierno de Estados Unidos no ha presentado el sustento probatorio mínimo que exige la legislación mexicana para dar validez a dichos señalamientos.
Durante una conferencia de prensa, David Boone, Fiscal Especializado en Control Regional de la FGR, detalló que la investigación en contra de Rocha y el resto de los exfuncionarios se originó a raíz de una solicitud de detención provisional con fines de extradición enviada por las agencias estadounidenses. Sin embargo, precisó que tras citar a los diez implicados y revisar los datos disponibles, no se han aportado evidencias concretas por parte de las autoridades del país vecino.
En contraste, la postura del Gobierno federal dio un giro hacia los métodos empleados por agencias norteamericanas. La titular de la FGR, Ernestina Godoy, acusó la existencia de «posibles violaciones graves» tanto al derecho nacional como al internacional en torno a la captura y traslado a suelo estadounidense de Ismael «El Mayo» Zambada, ocurrido en julio de 2024.
Godoy enfatizó que, si se llega a confirmar que el Buró Federal de Investigaciones (FBI) planeó y ejecutó el traslado de Zambada desde territorio mexicano sin el consentimiento del Estado, se estaría ante tres escenarios críticos:
•Una flagrante violación a la soberanía mexicana.
•Un pacto criminal o al margen de la ley.
•Una mentira diplomática que transgrede el principio de buena fe en las relaciones bilaterales.
Esta última acusación alude de forma directa al exembajador de Estados Unidos en México, Ken Salazar, quien por su parte emitió un comunicado deslindando a su administración: «Informamos al Gobierno de México que no se trataba de nuestro avión, ni de nuestro piloto, ni de nuestra operación», sostuvo el exdiplomático.
SRE recula y transparentará datos, con excepciones De forma paralela a los señalamientos de la Fiscalía, la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) modificó su postura original y anunció que sí abrirá parcialmente el acceso a los registros del intercambio de comunicaciones entre ambos países relativos a este caso. Esto ocurre luego de que un día antes la misma dependencia informara que la información sería clasificada y resguardada bajo reserva por un periodo de cinco años.
No obstante, la Cancillería puntualizó que el acceso no será total: todas las notas diplomáticas que se encuentren ligadas de manera directa a los expedientes judiciales continuarán catalogadas como información reservada, argumentando que su divulgación podría poner en riesgo los canales de cooperación y la confianza en la relación de justicia bilateral.
ALDAMA CHIH.-Una camioneta Chevrolet de color blanco terminó volcada la tarde de este día sobre la carretera Aldama-Ojinaga, a la altura del kilómetro 33. En la unidad viajaba un adulto mayor, quien presentó golpes leves en la cabeza tras el accidente, sin que sus lesiones pusieran en riesgo su vida.
Al sitio se movilizaron elementos de la Guardia Nacional, División Caminos, junto con paramédicos de la Cruz Roja de Ciudad Aldama, quienes atendieron al lesionado y le realizaron una valoración médica en el lugar, sin que fuera necesario su traslado a un hospital.
La Guardia Nacional quedó a cargo de las diligencias correspondientes y elaboró el croquis del accidente para determinar las causas del percance. Posteriormente, la camioneta fue retirada para restablecer la circulación. Los primeros informes indican que el accidente habría sido provocado por el exceso de velocidad y la falta de pericia del conductor
El día de hoy, la presidenta Lucy Marrufo dio el arranque de la obra de riego de sello en el camino que conecta a la carretera Camargo con la comunidad de El Oasis.
En este importante evento nos acompañó el Arq. Javier Leyva, director de Infraestructura de la SCOP, en representación del Mtro. Jorge Chánez Peña, Secretario de Comunicaciones y Obras Públicas del Estado.
Gracias al apoyo de Gobierno del Estado, esta obra fortalecerá la movilidad y mejorará la circulación en esta vialidad, beneficiando directamente al sector productivo y a todas las personas que transitan por esta ruta.
Seguimos gestionando y trabajando en equipo para hacer realidad obras que fortalecen la infraestructura y contribuyen al desarrollo del municipio de Ojinaga.
Gracias al Cronista y escritor Profr Juventino Juárez por su visita a nuestro Municipio y destacar una de tantas acciones importantes de la Actual administración. Primero Coyame/ C. Felipe Armando Reyes Mancha
Hace poco más de dos semanas, el Presidente Municipal de Coyame del Sotol, Armando Reyes Mancha, me atendió con una calidez digna de mención mientras le planteaba un proyecto editorial que actualmente traigo entre manos. En el transcurso de una amena charla, el edil desgranó algunas de las acciones más significativas de su administración: el reencarpetado de aproximadamente 60 kilómetros de la carretera federal que conecta a Coyame con Ojinaga —desde la cabecera municipal hasta los límites de nuestra demarcación—, el embellecimiento urbano y la atención personalizada a cada una de sus comunidades. Sin embargo, el semblante del alcalde se iluminó y su voz cobró una genuina emoción al hablar de un logro profundamente humano: el haber rescatado del anonimato a un grupo de niños tarahumaras en el Rancho Las Garzas, brindándoles lo más elemental que un ser humano merece: identidad y la esperanza de una educación digna. Antes de la intervención municipal, estos pequeños carecían de actas de nacimiento; su instrucción escolar dependía de una maestra del CONAFE y se impartía bajo la precariedad de una bodega, en condiciones deplorables de alimentación e higiene.
Al percibir mi profundo interés por conocer a fondo esta realidad, el Presidente me extendió una cordial invitación para visitar el lugar en compañía de la Maestra Mayra Espino, Directora de Educación y Cultura. Así, fijamos el encuentro para hoy, martes 7 de julio. A la hora pactada arribé a Coyame. Tras los saludos de rigor en la Presidencia —y ante la ausencia del alcalde, quien tuvo que partir de urgencia a la capital del estado—, emprendimos el viaje hacia Cuchillo Parado. Allí nos aguardaba el Presidente Seccional, Porfirio Levario, quien en su camioneta nos guio a través de un camino de terracería de unos cinco kilómetros hasta las entrañas del Rancho Las Garzas, un oasis agrícola enclavado en medio de una impresionante nogalera de 144 hectáreas y más de once mil árboles en plena producción. Al llegar, las madres de familia y sus hijos, previamente avisados de nuestra visita, comenzaron a congregarse cerca de la bodega central, siguiendo las indicaciones del señor Mere, el respetado líder y encargado del rancho desde hace ya muchos años. Mi primera pregunta hacia él fue directa: «¿Están contentos? ¿Considera que a los niños les falta algo?». Su respuesta fue un bálsamo: «Prácticamente nada». A partir de ese momento, el Presidente Seccional, Porfirio Levario, detalló el panorama social de la comunidad. Explicó cómo viven estas familias tarahumaras y la manera en que la Presidencia Seccional se coordina estrechamente con el Alcalde, con la Maestra Mayra Espino y con el propietario de las tierras, el Señor Gonzalo Gallegos. Este esfuerzo conjunto ha consolidado un equipo perfectamente sincronizado para atender a 17 niños que cursan desde el nivel preescolar hasta el cuarto grado de primaria. Levario nos comentaba que, durante el ciclo escolar, el dueño del rancho facilita un tractor que remolca una traila; en ella, los pequeños viajan a la intemperie rumbo a sus aulas, desafiando el calor sofocante, el frío del desierto o las lluvias estacionales. Por su parte, la Maestra Mayra Espino nos relató el milagro de la transformación: bajo la actual administración, se gestionó la reapertura de la escuela local, la cual permanecía cerrada por tiempo indefinido. Solicitaron el inmueble para que los niños estudiaran con la comodidad que merecen y, además, habilitaron un espacio de cocina donde la señora Nelly Molina les prepara diariamente sus alimentos, asegurándoles un desayuno nutritivo. Con notable entusiasmo, la Directora de Educación nos compartió un proyecto en puerta: buscan habilitar la antigua Casa del Maestro como un albergue temporal. La idea es que los menores permanezcan ahí de lunes a viernes, bajo el cuidado de las propias madres de familia, quienes se turnarían por semana. Una iniciativa extraordinaria que vendría a coronar el formidable apoyo que ya reciben. Tras capturar el momento en la fotografía del recuerdo, regresamos a Cuchillo Parado para visitar las instalaciones de la escuela primaria. Allí nos recibió con suma amabilidad la Señora Nelly Molina quien nos relató la inmensa alegría con la que los niños asisten a clases y la evolución de sus hábitos cotidianos. Ahora llegan impecablemente uniformados y felices; al ingresar, se lavan las manos, desayunan en perfecta armonía, recogen sus platos para depositarlos en el área de lavado, y posteriormente buscan sus cepillos de dientes en sus respectivos vasitos. Con un orden ejemplar, se dirigen entonces a recibir las enseñanzas de la Maestra Tatiana Mata Salimos de aquel plantel con el corazón rebosante de una alegría limpia, al constatar que esos niños han dejado atrás el olvido y que hoy caminan hacia un futuro más luminoso. A nuestro regreso a Coyame, coincidimos con el arribo del Presidente Armando Reyes, quien volvía de la ciudad de Chihuahua y de inmediato nos recibió en su despacho. Al compartirle las vivencias y testimonios de nuestra jornada, la emoción volvió a conmoverlo, pronunciando palabras que retratan de cuerpo entero su estatura humana: «Estoy gobernando con el corazón, no con cifras ni estadísticas. Para mí, esos niños me marcaron para siempre y voy a poner todo lo que esté de mi parte para apoyarlos». Observar esa sensibilidad genuina hacia los más vulnerables es un testimonio de nobleza. Nos despedimos con el compromiso de regresar en el próximo periodo escolar, para dar continuidad a esta inolvidable experiencia que, sin duda alguna, merece ser replicada en cada rincón de nuestra patria.
El día de hoy, la presidenta Lucy Marrufo dio el arranque de la obra de riego de sello en el camino que conecta la carretera Camargo con la comunidad de El Oasis.
En este importante evento nos acompañó el Arq. Javier Leyva, director de Infraestructura de la SCOP, en representación del Mtro. Jorge Chánez Peña, Secretario de Comunicaciones y Obras Públicas del Estado.
Gracias al apoyo del Gobierno del Estado, esta obra fortalecerá la movilidad y mejorará la circulación en esta vialidad, beneficiando directamente al sector productivo y a todas las personas que transitan por esta ruta.
Seguimos gestionando y trabajando en equipo para hacer realidad obras que fortalecen la infraestructura y contribuyen al desarrollo del municipio de Ojinaga.
Productores pertenecientes a distintos módulos de riego realizan una protesta en el municipio de Ojinaga, donde tomaron de manera pacífica las instalaciones de la Comisión Nacional del Agua (Conagua) y de la Secretaría de Bienestar.
Los manifestantes exigen el cumplimiento de los acuerdos previamente establecidos en relación con el pago por las afectaciones ocasionadas por la extracción de agua de la presa El Granero. De acuerdo con los productores, los compromisos asumidos por las autoridades federales aún no han sido atendidos.
Además, solicitan una indemnización por las pérdidas registradas durante el ciclo agrícola, al considerar que la extracción de agua impactó de forma significativa sus actividades productivas y la disponibilidad del recurso para el campo.
Hasta el momento, la manifestación se desarrolla de manera pacífica y los inconformes permanecen en ambos inmuebles en espera de una respuesta por parte de las autoridades federales que permita atender sus demandas y establecer una mesa de diálogo.
La Secretaría de Desarrollo Rural del Gobierno del Estado, en coordinación con la Dirección de Desarrollo Rural del Gobierno Municipal de Ojinaga, hizo entrega de pacas de rastrojo a productores de Ojinaga
“Sabemos que esta actividad no es fácil, está llena de adversidades, pero la perseverancia del campo y de las personas que trabajan en él, es un ejemplo para todos nosotros. Quiero agradecer a la gobernadora Maru Campos, al secretario de Desarrollo Rural, Mauro Parada, por el trabajo conjunto con el Municipio, en los programas de Cuenta Conmigo en el Campo”, expresó la alcaldesa Lucy Marrufo.
Por su parte, la directora deDesarrollo Rural, Zulema Aguilar, quien pidió a los productores acercarse tanto al Estado como al Municipio a solicitar los apoyos que necesiten, pues es primordial seguir trabajando por el campo de manera conjunta.
Escribo esto en recuerdo a la amiga y colaboradora Cultural de Conchita Carrasco. Hay un imán invisible en la tierra nativa que, al llegar el otoño de la existencia, tira del alma con una fuerza mística. Es el llamado del terruño, el anhelo de volver los ojos al sitio donde reposan los ancestros. Conchita Carrasco, a sus setenta y ocho años, escuchó ese eco. Tras pasar la mayor parte de su vida en Odessa, Texas, donde sus manos tejieron puentes invisibles de hermandad —convirtiéndose, por puro amor al prójimo, en una embajadora sin título, pero con un inmenso corazón para sus compatriotas—, decidió que era tiempo de volver a casa. Cruzó la frontera no para una visita corta, sino para sembrar sus últimos días en la calurosa y hospitalaria Ojinaga, rodeada de sus hermanos y del aire de su infancia. El destino, a veces, se disfraza de asombro. Apenas unos días después de su regreso, un amigo de la infancia la llevó a conocer San Carlos, ese rincón pintoresco del municipio de Manuel Benavides. Conchita quedó prendada de la belleza indómita del paisaje, de esos acantilados y del cañón que guarda agua limpia en sus entrañas aun cuando la sequía azota al desierto. Entusiasmada por el hallazgo, llamó a sus hijos, quienes vivían en distintos puntos de la Unión Americana, para que compartieran con ella el milagro de esa geografía. El 4 de julio de 2026 quedó marcado en el calendario familiar como el día del viaje soñado. Juntos recorrieron las calles del pueblo y se refrescaron en Las Pilas, donde el agua cristalina descansa en remansos pacíficos. Al final del día, buscaron el cobijo y la placidez del majestuoso Cañón de Manuel Benavides, adentrándose hasta el paraje conocido como «El Llovedero», ahí donde las paredes de roca filtran el agua en finas cortinas que simulan una lluvia eterna. Era un momento de dicha familiar, un reencuentro perfecto bajo el cielo azul del desierto. Pero el desierto chihuahuense es un titán traicionero. En sus cauces habita una paradoja implacable: a veces, la tormenta nace a leguas de distancia, allá donde el ojo humano no alcanza a ver ni una sola nube, y el agua corre en silencio por las venas de la sierra hasta convertirse en un torrente furioso. Sin previo aviso, el estruendo rompió la calma. Una imponente cabeza de agua bajó con una fuerza inusitada, transformando el arroyo en un monstruo de lodo y piedras que no dio tiempo al refugio. La corriente arremetió contra la familia. En medio del caos y el dolor, un niño logró salvarse; una de sus hijas también sobrevivió milagrosamente, aunque su cuerpo llevó la marca de la tragedia en fracturas y heridas que obligaron a su traslado urgente a un hospital en Alpine, Texas. Para Conchita, el destino tenía trazado otro final. El agua la arrastró por más de trescientos metros. Cuando los brazos solidarios de familiares y lugareños lograron rescatarla de la corriente, su alma ya había emprendido el vuelo definitivo. El dolor del amigo que días antes le mostró aquel paraíso se funde hoy con el luto de toda una comunidad. La ironía del deber cumplido lo mantuvo lejos ese sábado por motivos de trabajo, dejándolo como el custodio del último recuerdo alegre de Conchita en su tierra. Este domingo 6 de julio de 2026, bajo el peso de una profunda consternación, familiares y amigos caminaron el panteón de Cañada Ancha para darle el último adiós. Conchita Carrasco no solo regresó a Ojinaga para pasar el ocaso de su vida; volvió para fundirse eternamente con la tierra y el agua de su desierto, dejando un puente de amor imperecedero entre las dos naciones que habitó.