SAN CARLOS YA NO ES EL MISMO😥

SOMOS UN PUEBLO CHICO, DONDE TODOS NOS CONOCEMOS, ES RIDÍCULO PELEAR POR UN DERECHO BASICO…

Quería ver si podría poner el siguiente comentario (desde Manuel Benavides, ya que al parecer en los grupos de Facebook de aqui no les gusta que uno opine libremente): Quiero hablar sobre algo que ya no debería verse como una simple inconformidad: la situación del agua en nuestro pueblo.
Vi la publicación de un periódico donde se expresa el sentir de muchas personas ante la falta de agua, y también vi comentarios de quienes prácticamente responden de manera ignorante “pues vayan al Piélago”, “vayan al cañón por agua” o “antes así le hacía la gente”. Pero seamos serios. No vivimos en aquella época. Estamos en pleno siglo 21, no estamos para retrocer sino otra avanzar. Ir a un arroyo, a un cañón o buscar agua por nuestros propios medios podrá resolver momentáneamente la necesidad de una familia, pero no resuelve el problema. Y esto no es solamente una opinión. LA GENTE IGNORA QUE: La Constitución mexicana reconoce en su artículo 4.º que toda persona tiene derecho al acceso, disposición y saneamiento de agua para consumo personal y doméstico. Asimismo, el artículo 115 establece que entre los servicios públicos a cargo de los municipios se encuentra el agua potable. Es un derecho constitucional, es decir, no se trata de ser «ridiculo» pero las personas aveces no comprenden…
Entonces no confundamos las cosas: pedir agua no es pedir un lujo ni un favor. Es exigir atención a una necesidad básica y a un derecho. Y tampoco convirtamos automáticamente una crítica en un ataque contra el presidente municipal o contra determinada administración. Yo no hablo desde un partido ni desde un rencor político, soy de las personas que dejo de creer en la política mexicana. Y por ello…Hablo como ciudadano. Porque si algo no funciona, tenemos derecho a señalarlo. Ahora resulta que expresar lo que nos incomoda es un delito, y es precisamente por eso que me pongo anónimo, antes de que empiecen, no me falta valor, ni me falta valentía, sino que les falta respeto o mas bien, nos falta respeto, y sobretodo, seguridad para hablar tranquilamente sin tener miedo a ser amenazado hacia mi propia persona, parece tonto y ridículo, pero es la realidad de nuestro país, no solo del poblado…
Y el problema no termina con el agua. Ya ni canales de televisión tenemos, no tenemos caminos dignos y tampoco vemos resultados suficientes que nos permitan decir con confianza que las condiciones del pueblo están mejorando.
Se habla de progreso, de turismo y de avances, pero el progreso debe poder sentirse en la vida cotidiana de las personas. Porque de poco sirve hablar de desarrollo si al abrir la llave no hay agua, si nuestros caminos siguen en malas condiciones y si cada vez contamos con menos servicios.
Y nuevamente: esto no es un ataque.
Entendemos perfectamente que una administración municipal puede enfrentar limitaciones presupuestales, falta de recursos y problemas que no necesariamente dependen exclusivamente de ella. Sería injusto ignorarlo. Pero la funcion de un presidente es esa, poner presión al gobierno estatal, y no dudo que no lo hagan, pero también no hay que ser hipócritas parándose el cuello, cuando la realidad es otra…
Pero reconocer esas limitaciones tampoco significa que tengamos que conformarnos, guardar silencio o presentar como grandes logros resultados que la realidad cotidiana de muchos habitantes no refleja. No se trata de “alzarse el cuello” ni de competir por quién recibe el reconocimiento. Gobernar no debería consistir en convencer a la gente de que las cosas están bien; los resultados deberían hablar por sí mismos. Y si para muchos ciudadanos la percepción es que hoy estamos peor que antes, en lugar de molestarnos porque alguien lo diga, deberíamos preguntarnos por qué tantas personas sienten que el pueblo está retrocediendo.
Nuestro pueblo enfrenta problemas serios y TRISTES: falta de oportunidades, poco empleo y personas que terminan buscando un futuro en otros lugares, EL PUEBLO SE ESTA QUEDANDO SOLO. Y quienes todavía estamos aquí, ¿también tenemos que resignarnos a no contar de manera adecuada ni siquiera con servicios básicos?
Se habla de promover el turismo, y me parece bien. Pero también debemos preguntarnos algo incómodo: ¿qué imagen queremos ofrecerle al visitante si quienes vivimos aquí batallamos incluso para tener agua en nuestras casas? Antes de pensar solamente en cómo atraer gente de fuera, también hay que pensar en cómo hacer que quienes ya vivimos aquí tengamos razones para quedarnos.
Y ALGO QUE ME DA MUCHO CORAJE… Quienes viven fuera y opinan como si conocieran nuestra situación cotidiana, les digo con respeto: es muy fácil minimizar un problema cuando uno no tiene que vivirlo todos los días. Como dice el dicho: “solo el que carga el morral sabe lo que pesa”.
Esto no debería tratarse de partidos, amistades, enemistades ni de defender ciegamente a una administración. Se trata de nuestro pueblo.

Una administración pública no necesita ciudadanos que aplaudan todo. Necesita ciudadanos que reconozcan lo que se hace bien, pero que también tengan el valor de señalar lo que está mal.

SOMOS UN PUEBLO CHICO, DONDE TODOS NOS CONOCEMOS, ES RIDÍCULO PELEAR POR UN DERECHO BASICO…

Porque exigir resultados no es atacar.

Exigir agua no es hacer política. Exigir servicios dignos no es estar en contra de nadie. Es ejercer ciudadanía.

Así que abramos los ojos. Dejemos los rencores y las rivalidades políticas a un lado. Podemos pensar diferente y aun así coincidir en algo elemental:

un pueblo que quiere avanzar no puede acostumbrarse a vivir sin lo básico, ni llamar progreso a simplemente sobrevivir con menos.

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