
Según informes regionales y actualizaciones públicas compartidas por funcionarios en México, una conexión ferroviaria internacional entre Presidio y Ojinaga, Chihuahua, que ha estado inactiva durante mucho tiempo, podría volver a estar operativa en el verano de 2026.
El histórico puente ferroviario internacional Presidio-Ojinaga, que ha estado fuera de servicio durante casi 18 años, se encuentra, según se informa, en las etapas finales de preparación para su reapertura al tráfico ferroviario de mercancías. El cruce ha permanecido inactivo desde que un incendio dañó el puente en 2008.

Según información compartida por funcionarios y defensores regionales en Ojinaga, la reconstrucción del puente comenzó en 2018 y la estructura ferroviaria se completó hace varios años. Uno de los obstáculos restantes ha sido la construcción de una instalación de inspección de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de EE. UU. en el lado estadounidense de la frontera.
Si se reabre, el cruce ferroviario Presidio-Ojinaga se convertiría en uno de los pocos cruces ferroviarios internacionales activos entre México y Estados Unidos, y se espera que fortalezca los vínculos comerciales entre el norte de México y el oeste de Texas.
Los líderes regionales han considerado durante mucho tiempo este cruce como una importante oportunidad económica para ambas comunidades, en particular para el transporte de mercancías que incluyen minerales, ganado, maquinaria y productos agrícolas.
Esta ruta también reconectaría Ojinaga con la red ferroviaria Chihuahua al Pacífico, que une el norte de México con la ciudad portuaria de Topolobampo, en el Pacífico, y otras partes del país.
Los partidarios del proyecto afirman que la reapertura podría generar nuevos puestos de trabajo en logística, mantenimiento y transporte en la región, al tiempo que aumentaría la actividad comercial transfronteriza entre el condado de Presidio y Chihuahua.
El proyecto ha sido objeto de debate durante años entre los líderes de desarrollo económico a ambos lados de la frontera, quienes argumentan que la conexión ferroviaria podría ayudar a diversificar las oportunidades económicas en una región que depende en gran medida del comercio y el transporte fronterizos.
Aunque no se ha anunciado oficialmente una fecha de reapertura definitiva, los informes que circulan en Ojinaga sugieren que las operaciones de transporte de mercancías podrían comenzar en algún momento del verano de 2026 si se completan según lo previsto las obras de infraestructura restantes y los requisitos de inspección.