
En la Comandancia Municipal de Aldama se vive una crisis de personal: en apenas dos semanas cinco elementos han dejado sus puestos. Entre ellos, la Delegada de Tránsito y una agente Beta que presentaron su renuncia a la alcaldesa Sandra Galindo Sinecio, aunque ésta aún no las ha aceptado con la intención de reincorporarlas. A las bajas se suman otro agente que abandonó su turno anunciando su salida, un policía que formalizó su renuncia y otro que simplemente dejó de presentarse.
La Dirección de Seguridad Pública Municipal opera ahora con apenas 11 elementos, distribuidos en tres turnos: tres policías en uno, cuatro en otro y cuatro más en el tercero. Las renuncias no se deben a amenazas externas ni al temor por la delincuencia, sino a problemas internos en el ambiente laboral de la Comandancia.
Con información y foto de: Hechos Aldama