
Funcionarios federales reconocieron esta semana que, si bien muchos agentes de la Patrulla Fronteriza de EE. UU. en el sector de Big Bend cuestionan la necesidad de un muro fronterizo fΓsico en la regiΓ³n, la construcciΓ³n sigue adelante en algunas partes del oeste de Texas.
Durante una reuniΓ³n celebrada el 17 de marzo con lΓderes municipales y del condado, y resumida por la alcaldesa de Alpine, Catherine Eaves, a travΓ©s de la oficina de turismo Visit Alpine, los representantes de la Patrulla Fronteriza dijeron que los agentes del sector generalmente prefieren la tecnologΓa a las barreras fΓsicas debido al terreno accidentado de la zona y a la baja tasa de cruces ilegales.
A pesar de esta postura, las autoridades confirmaron que la construcciΓ³n del muro estΓ‘ planificada y avanza activamente en Γ‘reas especΓficas, incluyendo un tramo desde Colorado Canyon, cerca de una rampa para botes, hasta la carretera Farm-to-Market 170, lo que interrumpirΓa el acceso al sendero Hoodoos. Se prevΓ© la construcciΓ³n de segmentos adicionales en Presidio, extendiΓ©ndose hacia el norte en direcciΓ³n a Sierra Blanca.
Las autoridades seΓ±alaron que los contratistas ya estΓ‘n presentando ofertas para los proyectos y realizando estudios topogrΓ‘ficos, y que el Cuerpo de Ingenieros del EjΓ©rcito de los Estados Unidos ha comenzado a contactar a los propietarios de terrenos. Si bien el Parque Nacional Big Bend y las Γ‘reas protegidas cercanas siguen estando entre las prioridades mΓ‘s bajas, los proyectos en la regiΓ³n en general no se han cancelado.
Los funcionarios de la Patrulla Fronteriza indicaron que los cruces en el sector de Big Bend siguen siendo relativamente bajos, representando aproximadamente el 2,75 % de la actividad a lo largo de la frontera sur, con una disminuciΓ³n del trΓ‘fico de entre el 20 % y el 25 %. El nΓΊmero de fugas tambiΓ©n se ha mantenido bajo, con 159 casos registrados en lo que va del aΓ±o fiscal.
Los agentes citaron la orografΓa de la regiΓ³n como un elemento disuasorio natural y seΓ±alaron las herramientas de vigilancia existentes, como drones, aerostatos y balizas de rescate. TambiΓ©n expresaron su preocupaciΓ³n por el impacto de la iluminaciΓ³n tradicional en los cielos oscuros de la zona, sugiriendo alternativas infrarrojas.
Aun asΓ, las autoridades recalcaron que las decisiones sobre la construcciΓ³n del muro van mΓ‘s allΓ‘ de las preferencias de los agentes locales. En las zonas donde se estΓ‘n construyendo barreras, el ritmo de construcciΓ³n se estΓ‘ acelerando, y las autoridades afirman que la instalaciΓ³n podrΓa alcanzar hasta 40 kilΓ³metros diarios.
TambiΓ©n se abordaron las preocupaciones econΓ³micas locales, en particular el impacto en el turismo. Los funcionarios de la Patrulla Fronteriza seΓ±alaron que el turismo fluvial aporta aproximadamente 54 millones de dΓ³lares anuales a las comunidades de la regiΓ³n y reconocieron la necesidad de colaborar con las empresas que dependen del acceso al rΓo.
Las autoridades indicaron que no estΓ‘ prevista la construcciΓ³n de una barrera flotante en el RΓo Grande en esa zona debido a dificultades logΓsticas.
Si bien los representantes de la Patrulla Fronteriza describieron Big Bend como un sector de baja prioridad para la construcciΓ³n de infraestructura adicional para el muro, dejaron claro que la construcciΓ³n fΓsica sigue avanzando en corredores clave, lo que subraya una brecha entre las evaluaciones sobre el terreno y la polΓtica federal mΓ‘s amplia.