
La Fiscalía de Estados Unidos acusó formalmente al depuesto dictador venezolano, Nicolás Maduro, de haber vendido pasaportes diplomáticos a narcotraficantes mexicanos durante su gestión como ministro de Exteriores. Según la imputación presentada en Nueva York, estos documentos otorgaron inmunidad diplomática a miembros de los cárteles de Sinaloa y Los Zetas entre 2006 y 2008, facilitando el transporte de toneladas de cocaína hacia territorio estadounidense.
Los puntos clave del expediente judicial incluyen:
Alianzas Criminales: El documento sostiene que Maduro y otros altos mandos consolidaron el llamado Cártel de los Soles, utilizando a México como plataforma financiera y operativa estratégica.
Involucrados: La acusación alcanza al actual ministro del Interior, Diosdado Cabello, por presuntamente recibir sobornos para permitir el tránsito de estupefacientes desde puertos venezolanos.
Alcance Histórico: La investigación abarca dos décadas (1999-2019), señalando una corrupción sistémica en la región que permitió a los traficantes pagar por protección política durante cinco administraciones distintas en México.
Actualmente, el proceso judicial enfrenta cambios en su agenda. Tras ser derrocado y capturado en enero de 2026, Maduro se ha declarado inocente de todos los cargos. La audiencia inicialmente prevista para mediados de febrero ha sido reprogramada para el próximo 26 de marzo, donde también comparecerá su esposa, Cilia Flores. La justicia estadounidense continúa analizando pruebas financieras y grabaciones acumuladas durante años de inteligencia para sustentar el caso.