Comunidades quedan vacías y familias abandonan sus hogares.

En diversos puntos de la Sierra Tarahumara y el sur de Chihuahua, continúan reportándose casos de desplazamiento de familias que han dejado sus viviendas y terrenos para trasladarse hacia otros municipios o ciudades del estado.
Las salidas no han sido planeadas ni graduales. En varios poblados la movilidad ha sido repentina, dejando casas sin ocupar, parcelas sin trabajar y caminos con muy poca actividad. En algunos puntos ya se observan viviendas cerradas de forma permanente y comunidades prácticamente deshabitadas.
Aunque no existe un número oficial unificado, testimonios locales refieren que el flujo de personas que abandona sus zonas de origen ha incrementado en los últimos meses. Muchos de ellos llegan a otras ciudades sin propiedad, sin tierras para producción y con dificultad para incorporarse a actividades económicas.
El fenómeno no ha sido ampliamente documentado a nivel estatal, por lo que se desconoce el total de población afectada y el impacto real en la región. Lo cierto es que el padrón rural se está reduciendo y algunas zonas comienzan a registrar indicios claros de despoblación.
📌 En resumen:
Familias dejan sus comunidades en la Sierra y el sur del estado.
Viviendas y terrenos quedan abandonados.
No hay cifras oficiales completas sobre el total de desplazados.
El flujo migratorio interno continúa en aumento