
El presidente Donald Trump propuso sustituir parte de las funciones de ICE (Inmigración y Control de Aduanas) con agentes de la Border Patrol en ciudades del interior del país, incluyendo Denver.
Según su plan, la Patrulla Fronteriza tendría un papel más activo en detenciones y deportaciones dentro del territorio estadounidense, argumentando que ICE “no está actuando con suficiente fuerza”.
La propuesta ha generado preocupación en la comunidad migrante, que teme un aumento de redadas y detenciones lejos de la frontera. Autoridades locales y grupos de derechos humanos advierten que esto podría romper la confianza entre la comunidad y las autoridades.
