
Ayer, el gobierno de Donald Trump pospuso por segunda vez la aplicación de aranceles a México y Canadá, luego de que se cayeran sus bolsas de valores y los países aliados iniciaran negociaciones con Europa y Asia.
En cuanto a las deportaciones, el gobierno estadounidense las detuvo debido a que el uso de aviones militares para deportar a cientos de inmigrantes indocumentados le está saliendo demasiado costoso.
Al parecer, esta política eufórica de amenazas y acciones agresias contra los países aliados, le está saliendo cara al gobierno de Donald Trump, quien ahora, intentará detener lo que él mismo ha provocado: una nueva reagrupación internacional en su contra.