
Este miércoles se informó que el Gobierno Federal recontrató a los 140 médicos que trabajan para la Secretaria de Salud del Estado de Chihuahua, y que iban a ser despedidos después de que el Gobierno del Estado se negara a contratarlos, a pesar de ser su responsabilidad tras no suscribir IMSS-Bienestar.
Chihuahua es uno de los pocos estados que no pertenece a IMSS-Bienestar: eso implica que el Gobierno Federal envía el dinero de salud al Gobierno de Chihuahua, y la Gobernadora lo administra a través del fallido proyecto “MediChihuahua”.
El capricho de la Gobernadora de no suscribir IMSS-Bienestar le ha resultado muy caro a los chihuahuenses, que hoy sufren menor transparencia, menor eficiencia y menor inversión en infraestructura y medicamentos para Chihuahua.